“El niño vale por lo que será, por lo que llegará a ser, no por lo que es; solo tiene derecho al futuro. Es el futuro ciudadano, no un ciudadano”, señala Francesco Tonucci en su libro La ciudad de los niños (1996). Esta visión de la infancia, criticada por este autor, acompaña a nuestra sociedad desde tiempos pasados. No solo en el ámbito legal, donde el niño es definido en función al adulto bajo el término “menor”, sino también en las relaciones e interacciones que se establecen con ellos tanto en la escuela como en el hogar. Ejemplos de esta dinámica sobran: cuando se les pide guardar silencio porque “los mayores están hablando”, cuando las decisiones que afectan su vida son tomadas únicamente por adultos, o cuando el juego y la expresión libre son vistos como actividades poco importantes. Estas situaciones evidencian cómo muchas veces la infancia continúa siendo limitada en su participación y reconocimiento en la sociedad.
Por este motivo, abordar el tema de la ciudadanía desde la primera infancia resulta imprescindible. Además, hacerlo en el marco de la celebración por el día de la Educación Inicial revaloriza la lucha y el compromiso de varias precursoras como Elvira García García, Juana Alarco de Dammert, las hermanas Barcia Boniffati, quienes impulsaron el reconocimiento de la infancia como una etapa fundamental para el desarrollo integral de la persona.
Un primer paso para comprender qué significa vivir la ciudadanía desde los primeros años de vida es desvincularse, por un momento, de la idea de que ser ciudadano es sinónimo de votar, de tramitar un documento nacional de identidad o de pagar impuestos. Según Garzón, Pineda y Acosta (2004, como se citó en Comisión Intersectorial para la Atención Integral a la Primera Infancia, 2009):
Hablar de ciudadanía en la primera infancia no puede significar, así, otra cosa que plantearse las posibilidades de comprender los procesos de socialización primaria como procesos de socialización política, es decir, como procesos de restitución de libertades políticas, de ejercicio de derechos y de asunción de responsabilidades. (p. 14)
Es decir, en estos espacios nuestros niños y niñas conocen cómo convivir en grupo, identifican y ejercen sus derechos, participan y toman decisiones, expresan sus pareceres y aprenden que también tienen responsabilidades frente a los demás. No se trata de una simulación de la realidad, sino de entornos auténticos donde interactúan con sus pares, con niños mayores, con personas adultas y con un ambiente en el cual debe desenvolverse y que también necesitan cuidar.
Es importante notar que la ciudadanía implica la presencia de un otro, a quien debemos escuchar, permitir que se exprese y reconocer sus derechos. Según Cortina (1997, como se citó en Rodríguez Huesa, Flórez Romero y Gómez Muñoz, 2016), el término ciudadanía cobra sentido cuando las personas comparten ideales de justicia, respeto y bienestar común, además de desarrollar un sentido de pertenencia hacia la comunidad.
En ese sentido, la Educación Inicial se enmarca como un período en el que los niños y niñas construyen elementos que les permiten participar activamente en su comunidad. Además, Nimnicht (1985, citado en Valdiviezo, 1994) señala que «cualquier alternativa viable para el sano desarrollo de los niños, debe involucrar un grado de acción comunitaria”. En ese sentido, entendiendo que uno de los principios de la educación inicial es lograr el desarrollo integral del niño, resulta necesario cumplir con esta premisa de incluir dentro de las aulas, espacios donde se desarrolle la ciudadanía de los estudiantes. Esto no solo implica hacerlo en áreas como Personal Social, sino también en las demás áreas curriculares, porque la ciudadanía se evidencia en los valores, ideas y actitudes que atraviesan, en este caso, a todo un grupo de niños y niñas.
Fuentes:
Comisión Intersectorial para la Atención Integral de Primera Infancia. (2009). Estrategia Nacional De Cero a Siempre. Lineamiento técnico de participación y ejercicio de la ciudadanía en la primera infancia. http://www.deceroasiempre.gov.co/QuienesSomos/Documents/6.De-Participacion-y-ejercicio-Ciudadaniaen-la-Primera-Infancia.pdf
Rodríguez Huesa, A. A., Flórez Romero, R., & Gómez Muñoz, D. P. (2016). La formación en ciudadanía en escenarios de educación inicial: una experiencia con madres comunitarias. Panorama, 10(18), 102–119.
Tonucci, F. (1996). La ciudad de los niños. Recuperado de https://urbanitasite.wordpress.com/wp-content/uploads/2020/02/tonucci-la-ciudad-de-los-nic3b1os.pdf
Valdiviezo Gaínza, E. (1994). La participación de la familia y la comunidad en el desarrollo de la educación inicial. Educación, 3(5), 59–79. https://doi.org/10.18800/educacion.199401.004
Nota elaborada por:

Venus Luque
Estudiante de Educación Inicial