El trabajo de campo: viviendo la estrategia

09/10/2023

Somos estudiantes del curso Diseño y Desarrollo del Trabajo Campo que aborda el itinerario didáctico y académico de la preparación, la ejecución y la evaluación del trabajo de campo en el contexto de una intervención formativa en el área de ciencias sociales. El trabajo de campo es una estrategia didáctica que permite a los estudiantes de secundaria establecer contacto directo con el entorno y promover en ellos un aprendizaje significativo (Llancavil, 2018) y que puedan interactuar con el entorno, experimentar y observar para construir y relacionar sus ideas con conceptos a través de la experiencia (Muratore y Elizondo,2020).

En tal sentido, visitamos la Plaza la Bandera y el complejo arqueológico Mateo Salado, ubicados en el distrito de Pueblo Libre, con el objetivo de evaluar la pertinencia de aplicar el trabajo de campo en un proyecto integrador dirigido a 5to de secundaria. Previamente, en la sesión teórica del curso, visualizamos dos testimonios, de un historiador y un psicólogo social y leímos un artículo de un educador, todos, sobre la identidad peruana, con puntos de vista distintos: ¿existe o no?, ¿es una identidad o son varias identidades?

Es así que emprendimos nuestra caminata hacia la Plaza la Bandera, como primer punto del recorrido y allí encontramos tres representaciones. La primera contaba con personajes militares del siglo XIX y XX, la madre patria y una sinopsis de la bandera. La segunda presentaba la figura de San Martín y la última un conjunto de personajes representando a los “héroes” de la pandemia, civiles y militares. En el complejo arqueológico recorrimos cinco pirámides truncas de la cultura Ychsma, complejo que posteriormente fue ocupado por los incas. Observamos evidencias del culto a los apus y a la naturaleza. Ambos lugares son adyacentes, por lo que permiten contrastar las perspectivas en torno a lo que se entiende por identidad y su potencial didáctico para considerarlos en un proyecto integrador.

Plasmamos la información en la guía de salida de campo, la cual estaba dividida en tres momentos: exploración, observación e interpretación. Como parte de esta experiencia realizamos el análisis de la Programación Curricular del área de Ciencias Sociales y la viabilidad de aplicar la estrategia, a partir de una pregunta desencadenante.

Por último, concluimos en que coexisten dos miradas en torno a la identidad. Ambas interpretaciones se relacionan con un pasado histórico común, pero intervienen nuestras valoraciones sobre cómo se entendía la identidad en esa época y cómo se entiende en la actualidad. Por un lado, la Plaza la Bandera representa el mensaje de dar la vida por la patria como un acto heroico y resalta la noción de patriotismo a través de los símbolos patrios. Por otro lado, el complejo arqueológico activó una conexión emocional con el entorno. Esta se hizo patente al subir a la cima de la pirámide A y visualizar el Apu (Cerro San Cristóbal) y el Mar del Callao e imaginando los alrededores al complejo como un paisaje dominado por campos de cultivo, movilizando también el sentido de pertenencia a nuestro territorio y a esa etapa histórica.

Como estudiantes de la carrera de Educación, consideramos que la visita fue enriquecedora debido a la importancia de elegir puntos de interés didáctico con enfoque formativo (Corvea, 2001) y que, a su vez, respondan a las necesidades de nuestros estudiantes. Respecto al objetivo de la visita, corroboramos que la selección de ambos lugares permite llevar a cabo una reflexión sobre cómo dos espacios brindan diferentes perspectivas de un mismo constructo y cómo cada persona crea su propia interpretación para desarrollar un vínculo con su patria. De otro lado, vivenciamos la estrategia del trabajo de campo y valoramos sus potencialidades como recurso didáctico esencial en el estudio y desarrollo del aprendizaje de la realidad social, cultural, patrimonial e histórica para desarrollar valores y competencias (Liceras,2018), según lo revisado en la programación curricular oficial de ciencias sociales.


REFERENCIAS:

Corvea, J. (2001). Utilización didáctica de la cartografía temática ambiental de un sector del Norte de La Comunidad de Madrid. [Tesis de Doctorado, Universidad de Alcalá].

Liceras A. (2018). Los itinerarios didácticos en la enseñanza de la geografía. Reflexiones y propuestas acerca de su eficacia en educación. Universidad, Escuela Y Sociedad, (5), 66–81. https://revistaseug.ugr.es/index.php/revistaunes/article/view/12199

Llancavil, D. (2018). Trabajo de campo: producción y significancia de conocimiento geográfico. Perspectiva Educacional 57(2), 143-162. https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-97292018000200143

Muratore, M., y Elisondo, R. (2020) Innovar viajando: perspectivas de docentes y estudiantes con respecto a los viajes educativos. Innovación Educativa, 20(12), 77-101 https://www.ipn.mx/assets/files/innovacion/docs/Innovacion-Educativa-84/innovar-viajando-perspectivas-de-docentes-y-estudiantes-con-respecto-a-los-viajes-educativos.pdf


Nota elaborada por:
Ashly Villanueva y Diego Arias
Estudiantes de Educación Secundaria

COMPARTIR VÍA: