LEOMIL: La gamificación como motor para transformar la lectura en las aulas

29/05/2026

En el curso de Didáctica de la Comunicación 1 tuvimos la oportunidad de conocer LEOMIL, una plataforma educativa desarrollada por la docente peruana Verónica Ugarte, que busca fortalecer la lectura a través de la gamificación. Esta herramienta permite a los estudiantes acceder a una diversidad de textos y elegir libremente cuáles leer, lo cual resulta clave para despertar su interés y motivación. La plataforma está organizada en tres niveles o “zonas”, donde los estudiantes avanzan acumulando puntos hasta alcanzar los mil, momento en el que pasan al siguiente nivel. De esta manera, la lectura se convierte en una experiencia dinámica y retadora. Además, LEOMIL cuenta con un espacio para el docente, desde el cual se puede hacer seguimiento al progreso de cada estudiante, lo que facilita un acompañamiento más cercano de su proceso lector.

A partir de esta propuesta, resulta importante reflexionar sobre su relación con la comprensión lectora, especialmente en un contexto donde aún existen brechas significativas en el acceso y desarrollo de esta habilidad. La lectura debe entenderse como un proceso complejo y constructivo, en el que el estudiante interactúa con el texto, activa conocimientos previos y construye significados. En ese sentido, LEOMIL no solo promueve la lectura en términos de cantidad, sino que, al ofrecer diversidad de textos, contribuye a ampliar el vocabulario, el cual funciona como un elemento habilitante y democratizador del aprendizaje. Asimismo, favorece el desarrollo de estrategias lectoras al enfrentar a los estudiantes a distintos tipos de textos, fortaleciendo el dominio de la lectura. Esto refuerza una idea clave: sin lectura no hay aprendizaje, y por lo tanto, se limita el acceso a la información y al conocimiento.

Finalmente, esta experiencia también permite reflexionar sobre el reto docente. Si bien la plataforma ofrece herramientas valiosas, su efectividad depende en gran medida de la mediación pedagógica. La retroalimentación constante y la interacción entre docente y estudiante son fundamentales para orientar el proceso lector y responder a las necesidades individuales. En ese sentido, LEOMIL aporta al permitir el seguimiento y la diversificación de estrategias, pero no reemplaza el rol del docente, quien debe integrar estos recursos de manera intencionada en su práctica. Además, es importante reconocer que la formación de lectores no es responsabilidad exclusiva de la escuela, sino que también implica la participación de otros agentes, especialmente la familia. El acompañamiento en casa y la promoción de hábitos lectores son fundamentales, ya que enseñar a leer no es solo tarea del docente, sino también un compromiso compartido con los padres y la comunidad.

 


Nota elaborada por:

                                                          

María Santos                                                                  Carlos Escobar
Estudiante de Educación Primaria                             Estudiante de Educación Primaria