El pasado 25 de febrero participamos en el I Encuentro Nacional del Movimiento Pedagógico para la Democracia y la Ciudadanía, una iniciativa que surge en un contexto nacional marcado por una crisis política e institucional, en la que la corrupción, el abuso de poder y el debilitamiento del Estado se han ido normalizando en la vida pública. Frente a ello, el encuentro se presentó como un espacio necesario para reflexionar, dialogar y reafirmar el papel de la educación en la construcción de una sociedad más democrática.
El Movimiento Pedagógico para la Democracia y la Ciudadanía está conformado por educadores, educadoras, instituciones educativas, redes y organizaciones que impulsan pedagogías orientadas al fortalecimiento de la democracia y la ciudadanía, tanto en el sistema educativo formal como en otros espacios de la sociedad. Entre las instituciones impulsoras se encuentra la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica del Perú, cuya participación reafirma su compromiso con una formación docente atenta a los desafíos del país.
Estos encuentros buscan promover el intercambio de experiencias, la reflexión compartida y la difusión de propuestas pedagógicas que contribuyan a formar una ciudadanía plena, crítica y participativa. En esta primera edición, la jornada se inició con la conferencia “Educación en Derechos Humanos, Democracia y Ciudadanía: prioridad inaplazable”, a cargo de Rosa María Mujica, quien planteó una pregunta central para quienes educamos hoy: ¿cuáles son los desafíos de los educadores frente a la crisis de la democracia y la ciudadanía en el país? A partir de esta reflexión, destacó que la educación en derechos humanos no debe entenderse como un complemento secundario del currículum, sino como un eje fundamental en la formación de las y los estudiantes.
Posteriormente se desarrolló el panel “Valor y proyección de experiencias pedagógicas en democracia y ciudadanía”, en el que diversas organizaciones compartieron experiencias desarrolladas desde distintos territorios y enfoques pedagógicos.
En primer lugar, Dubner Medina, de FORMABIAP, presentó una experiencia de Educación Intercultural Bilingüe orientada a la “vida plena”. Explicó cómo el Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana forma docentes indígenas amazónicos para fortalecer las lenguas, los saberes y las culturas originarias. Se trata de una propuesta que promueve el respeto por la Madre Tierra y el ejercicio pleno de la ciudadanía indígena dentro de un país democrático.
En segundo lugar, Helga Bazán compartió la experiencia de Juntos por Sapani, una iniciativa que nació a partir del pedido de apoyo de una comunidad nativa. Desde el Colegio José Antonio Encinas, esta respuesta se concretó en la elaboración y entrega de material educativo contextualizado, así como en campañas solidarias aula por aula para involucrar a los estudiantes en la donación de útiles escolares. La experiencia evidenció cómo la vocación de servicio también educa en ciudadanía.
A continuación, Cecilia Eguiluz, de la Asociación Pukllasunchis, presentó la experiencia de la EESP Pukllasunchis en la formación de maestros para una ciudadanía intercultural. Subrayó que una educación democrática comienza en la formación docente, desde una perspectiva inclusiva, crítica e intercultural. En ese sentido, remarcó la importancia de preparar maestras y maestros reflexivos, sensibles a la diversidad cultural y capaces de promover, desde el aula y la comunidad, prácticas pedagógicas orientadas a una ciudadanía intercultural.
Finalmente, Moisés Bazán con su ponencia sobre “Cultura ciudadana ético-democrática”, invitó a pensar en los cambios que pueden impulsarse desde la práctica docente mediante propuestas como talleres y dinámicas participativas orientadas a fortalecer la ética, la convivencia y la participación responsable.
Tras la conferencia y el panel, los participantes fuimos distribuidos en distintas aulas para dialogar sobre las ideas compartidas durante la jornada. En esos espacios, intercambiamos conclusiones, compartimos experiencias pedagógicas desarrolladas en ámbitos formales y no formales, comentamos nuestras motivaciones para asistir al encuentro y redactamos un compromiso personal a partir de lo aprendido. Ser parte de este I Encuentro Nacional fue una experiencia profundamente enriquecedora. Como futuras docentes y ciudadanas, nos permitió reflexionar, cuestionar y aprender de proyectos educativos comprometidos con la construcción de una ciudadanía plena y democrática. Confirmamos, además, que educar en democracia implica apostar por pedagogías basadas en la igualdad, la cooperación, la interculturalidad, la participación responsable y la valoración del bien común, capaces de formar sujetos críticos y propositivos frente a la realidad que nos rodea.
Nota elaborada por:
Zulema Anais
Estudiante de Educación Primaria
Medalith Berrospi
Estudiante de Educación Primaria